Hombre Transexual

Todas las personas nacen con una identidad de género que puede ser masculina o femenina. La identidad de género es el sentimiento de pertenecer a uno de los géneros que la sociedad tiene establecidos hoy en día: mujer u hombre. Este último es el caso del hombre transexual. El sentimiento de pertenencia no tiene que ver con la orientación sexual.

De manera natural, dicha identidad se suele manifestar ya en la primera infancia, cuando el niño o niña empieza a entender el concepto de “yo” y a identificarse como miembro de un género u otro. Es entonces cuando puede descubrir que su anatomía no se corresponde con su género. En el caso del hombre transexual, se siente niño a pesar de haber sido identificado al nacer como niña.

Así pues, por hombre transexual se entiende una persona que al nacer fue asignado a un género femenino pero, sin embargo, se siente identificado con el género masculino. También conocido con las siglas FtM.

Antes de la cirugía

Requisitos

La WPATH, en los estándares de cuidado para los pacientes transexuales, transgénero y no conformes con su género, propone criterios para las cirugías a las que se someten los pacientes transexuales.

En el caso de la faloplastia o metaidoiplastia, los criterios que propone son los siguientes:

  • Transexualidad persistente y bien documentada
  • Capacidad para tomar una decisión y consentimiento plenamente informados sobre el tratamiento
  • Mayoría de edad en el país
  • Si hay problemas médicos o psicológicos presentes, deberán estar bajo razonable control.
  • 12 meses continuados de terapia hormonal adecuada a la meta del género del paciente (a no ser que tenga contraindicaciones médicas o no pueda o no quiera tomar hormonas)
  • 12 meses continuados de experiencia de la vida real en un rol de género que sea congruente con su identidad de género.

A continuación, detallaremos las recomendaciones para la terapia hormonal, la experiencia de la vida real y el asesoramiento psicológico que debe tener todo paciente transexual para someterse a una cirugía de reasignación sexual.

Hormonación

La hormonación o tratamiento hormonal que reciben las personas transexuales tiene como objetivo que su cuerpo adquiera las características sexuales secundarias del sexo con el que se identifican. Por ello, los tratamientos hormonales son muy importantes para los pacientes transexuales, tanto en el proceso de transición anatómico como en su bienestar psicológico.  Desde el punto de vista médico, estas hormonas son necesarias para la adaptación de la persona a su nuevo género.

En todos los casos, el tratamiento hormonal ha de ser prescripto por un médico especialista en endocrinología, quien brindará asesoramiento, ajustará la dosis requerida para cada caso en particular, valorará los riesgos para cada paciente y realizará el seguimiento oportuno.

Inhibidores hormonales

Con el fin de evitar que el cuerpo de un niño transexual adquiera unos rasgos distintos a los de su identidad de género, puede recomendarse un tratamiento farmacológico consistente en inhibidores hormonales o bloqueadores de la pubertad. Este tratamiento tiene como objetivo impedir el proceso de desarrollo de los caracteres sexuales secundarios durante la pubertad y la adolescencia. Este no es un tratamiento irreversible, pues una vez se abandona, el desarrollo hormonal continua biológicamente normal.

Cuando el paciente sigue el tratamiento prescrito por el especialista, se siente y tiene un aspecto más similar a los miembros del género que desea tener.

Según se ha comprobado, los pacientes transexuales masculinos sometidos al tratamiento hormonal experimentan ciertos cambios. Los más habituales son:

  • Un tono de voz más grave
  • Mayor fuerza en la parte superior del cuerpo
  • Aumento de peso
  • Descenso en el volumen adiposo de las caderas (disminuye la grasa acumulada en esta zona)
  • Incremento del vello facial
  • Incremento del vello corporal
  • Alopecia de distribución similar a la masculina
  • Atrofia mamaria leve
  • Agrandamiento permanente del clítoris
  • Mayor interés sexual
  • Mayor capacidad de excitación

Es posible que los efectos máximos de la hormonación no se den hasta pasados uno o dos años desde su inicio. La respuesta de cada paciente a este tratamiento depende de su herencia genética.

Análisis psicológico

El control psicológico del paciente es indispensable para diagnosticar un caso real de transexualidad o disforia de género. Y descartar cualquier trastorno parcial o transitorio de identidad de género y otras alteraciones psiquiátricas que cursan con alteración de la percepción de la realidad.

El profesional de la salud mental (psicólogo o psiquiatra) es quien debe guiar al paciente en la aceptación del nuevo rol masculino y quien valorará la idoneidad o no de seguir con los siguientes tratamientos: hormonación y Cirugía de Reasignación Genital.

Además, el psicólogo o psiquiatra puede exigir que el paciente siga una psicoterapia durante el periodo de experiencia de vida real, o durante los procedimientos médicos o quirúrgicos con la finalidad de conseguir el máximo bienestar en el proceso hacia su verdadera identidad de género.

Experiencia en la vida real: Rol masculino

Muchos hombres transexuales desean que su expresión de género se adecue a su identidad de género. Para conseguirlo inician un proceso de transición, generalmente con cambios graduales y paulatinos, que le llevarán a vivir de manera constante como miembros de su género preferido. Y aunque no existe una manera “correcta” o un “protocolo adecuado” para hacer este proceso, la mayoría experimentan algunos cambios sociales comunes que pueden incluir  o no la adopción del aspecto del sexo deseado a través de cambios en la manera de vestir, de peinarse, de maquillarse, en la manera de expresarse y/o presentarse, optar por un nuevo nombre, cambio tanto del nombre como del sexo en la documentación de identificación personal, tratamiento con terapia hormonal o procedimientos quirúrgicos.

No existe una temporalización de este proceso y cada hombre transexual debería elegir cómo y cuándo desea llevarlo a cabo, a qué ritmo y cuáles son los cambios que desea realizar. Habitualmente, el proceso se inicia cuando el hombre transexual se siente seguro de dar el paso.

Por ello, la WPATH sugiere 12 meses continuados de experiencia de la vida real en un rol de género que sea congruente con su identidad de género, antes de someterse a una cirugía de reafirmación sexual. La cirugía de reasignación sexual produce cambios irreversibles, y por ello, es requisito indispensable descartar cualquier trastorno transitorio de la identidad sexual de la persona que desee someterse a este tipo de procedimiento. La experiencia en la vida real es una de las herramientas para realizar este descarte. Pues la existencia de periodos de regreso al género original puede indicar indecisión sobre si el paciente desea someterse a la intervención o no. En estos casos no debe realizarse la cirugía de reasignación sexual y el profesional de la salud mental deberá volver a evaluar al paciente.

¿Qué es  la experiencia en la vida real?
La experiencia en la vida real significa que el paciente transexual debe vivir, durante un mínimo de un año continuo, como una persona del género al que desea pertenecer; es decir, deberá comportarse como un hombre en todas y cada una de las situaciones que se le presenten a diario y convertir esta circunstancia en el eje de su vida cotidiana.

Si bien muchos pacientes ya han llevado a cabo un proceso de transición antes de proponerse una cirugía de reafirmación sexual,  otros no se han sentido suficientemente seguros para hacerlo y, sin embargo, se plantean la cirugía. En estos casos, el hombre deberá cambiar su nombre por uno masculino, adecuar su forma de vestir y arreglarse, su manera de comportarse, autodesignarse a sí mismo en género masculino y modificar sus modos de hablar entre otras cosas. Y deberá hacerlo durante al menos 12 meses antes de poder llevar a cabo la cirugía.

Cada vez nuestra sociedad está más sensibilizada con la transexualidad y este proceso de transición se suele realizar a edades más tempranas y con el apoyo de todo el entono del joven transexual. Pero cuando se realiza en edades más tardías estos cambios  pueden comportar algunos problemas al principio, sobre todo en el entorno académico y/o laboral, en el familiar y en el social. Sin embargo, es un proceso imprescindible en cualquier diagnóstico de transexualidad, tanto si el paciente decide someterse a la intervención como si únicamente continua bajo tratamiento hormonal.  Contar con un apoyo familiar o social es muy importante para cualquiera que deba atravesar ese proceso, cuando el entorno más cercano no nos lo brinda, las asociaciones pueden aconsejar y acompañar al hombre durante esta transición.

Cirugía de Reasignación Genital

Cirugía para eliminar genitales internos femeninos

Cirugías de masculinización

Tratamientos posteriores a la cirugía (refinamientos estéticos)