Tratamientos faciales de masculinización

Los tratamientos faciales de masculinización son distintos procedimientos quirúrgicos que permiten otorgar al rostro un aspecto más varonil. Existen otros tratamientos que, sin ser específicos de la cirugía para masculinizar el rostro o el contorno corporal del hombre transexual, pueden ayudarle a conseguir unos rasgos más armónicos con su género.

Entre las cirugías estéticas más demandadas por los pacientes transexuales destacamos las siguientes.

Rinoplastia: La forma del rostro y de sus rasgos suele ser diferente entre hombre y mujeres. En el caso de la nariz, la masculina suele ser más ancha y hasta un 10 % más grande que la femenina. Además, la forma también suele variar. La rinoplastia permite moldear y/o modificar el aspecto o el tamaño de la nariz para conseguir unos rasgos más armónicos con el resto del rostro. En una primera visita, el cirujano estudiará la forma de la nariz que desea obtener el paciente, teniendo en cuenta sus rasgos actuales y otros factores que intervienen en la operación y sus resultados, como el tabique nasal, el cartílago, la forma de la cara, el grosor de la piel, la edad y las expectativas del paciente.

Mentoplastia: Mientras que el rostro femenino suele tener una forma más ovalada, el masculino suele ser más cuadrado y con unos ángulos más marcados. La mentoplastia es cirugía que permite dar un nuevo contorno a la barbilla.

Blefaroplastia: La forma y la inclinación de los ojos también suele ser distinta entre hombres y mujeres. La blefaroplastia es la técnica quirúrgica que permite mejorar estos rasgos, además de corregir las bolsas de los ojos y los párpados caídos. Con la blefaroplastia global se puede armonizar además otros rasgos faciales.

Otoplastia: Cuando el problema son unas orejas demasiado grandes, en asa o soplillo, la solución pasa por la cirugía estética, es decir, la otoplastia. Esta cirugía normalmente es ambulatoria, por lo que no requiere ingreso hospitalario. Se puede realizar en una o en ambas orejas.