Lifting de Muslos

El lifting crural o lifting de muslos es una técnica quirúrgica que permite eliminar el exceso de piel, el descolgamiento y las arrugas situadas en la parte superior e interna de ambos muslos. Este exceso de piel puede ser debido a varios factores como una pérdida de peso, una mala calidad de la piel (que ha perdido elasticidad y, por tanto, su capacidad de adaptarse al contorno de los muslos), una predisposición genética, algunas enfermedades, etc.

En algunas personas puede darse un exceso de grasa acumulada que hace que los dos muslos se junten. En estos casos es necesario asociar el lifting crural a una lipoescultura para que la remodelación de los muslos sea completa y más armónica con el resto del cuerpo.

La intervención

Los preparativos

Durante la consulta, la paciente debe explicar al cirujano de manera franca qué espera de la intervención y escuchar su opinión y su consejo.

El médico examinará la zona, analizando la calidad de la piel y la flacidez de los muslos. A partir de aquí, el cirujano le explicará la técnica a seguir y los resultados finales que puede esperar en su caso. También le informará de cómo transcurrirá la intervención y el postoperatorio. Si tiene alguna duda o incertidumbre, éste es el momento de plantearla.

La intervención

El lifting de muslos o lifting crural es una intervención que dura entre dos y tres horas y que requiere la aplicación de anestesia general o peridural.

La intervención consiste, básicamente, en resecar la piel sobrante bajo de la ingle, con lo que se disminuirá la flacidez de la parte interna de los muslos. Si existieran cúmulos de grasa se practicaría una lipoescultura previamente para que, de esta manera, el resultado sea óptimo.

La recuperación

El lifting crural es una intervención que se realiza bajo anestesia general o peridural, que dura entre dos y tres horas y requiere de un ingreso hospitalario de la primera noche. Durante las primeras 48 horas después de la operación, la paciente debe guardar reposo, aunque a partir del tercer día ya podrá incorporarse y empezar a caminar. Aun así, no es recomendable andar en exceso hasta pasada una semana. Para aliviar la pesadez y disminuir la hinchazón, puede realizarse un drenaje linfático, aunque sólo deberá iniciarlo cuando el cirujano se lo indique. Será a partir de la quinta semana cuando se podrá reiniciar la actividad física, aunque sin forzar la zona.

El resultado

Los resultados pueden apreciarse al cabo de unos días cuando la hinchazón haya disminuido. La cicatriz quedará escondida en la zona de la ingle y con el tiempo se volverá inapreciable.

En personas con la piel muy laxa y que jamás han realizado ejercicio físico, es posible que, con los años, la piel aparezca de nuevo algo flácida. Sin embargo, nunca se llega a la situación anterior a la operación.