Blefaroplastia feminizante

¿Qué es la Blefaroplastia feminizante?

La blefaroplastia es una técnica quirúrgica que permite eliminar el exceso de grasa, piel y músculo que se forma por encima y por debajo de los ojos. La blefaroplastia puede corregir, por tanto, las bolsas de los ojos, las ojeras y los párpados caídos, que dan al rostro un aspecto cansado y que hace aparentar más edad de la que en realidad se tiene. Esta intervención también puede servir para dulcificar la expresión y las facciones del rostro, sobre todo si se combina con otras cirugías como el lifting facial, el aumento de pómulos o la rinoplastia.
Esta intervención puede realizarse antes o después de la vaginoplastia.

La intervención

Los preparativos

Durante la primera visita, el cirujano le preguntará acerca de su historial médico. También deberá informarle en el caso de que use gafas o lentes de contacto.
El cirujano examinará sus ojos y le explicará la técnica a seguir y los resultados finales que puede esperar.

La intervención


La blefaroplastia suele practicarse con una anestesia local alrededor de los ojos que se acompaña con sedantes para que la paciente esté tranquila durante la intervención. Ésta suele durar unas tres horas, aunque depende de cada paciente.

La recuperación

Después de la intervención pueden aparecer algunas molestias -como tirantez alrededor de los ojos- que su cirujano calmará con analgésicos, si fuera necesario, aunque el postoperatorio no es doloroso. En algunos casos puede darse visión borrosa durante algunos días, que desaparecerá sin dejar efectos secundarios.
La recuperación es rápida, al cabo de dos o tres de días ya podrá leer y mirar la televisión, aunque no podrá llevar lentes de contacto hasta pasadas un par de semanas.  La paciente podrá hacer vida normal al cabo de unos cinco días.

El resultado

Los resultados pueden apreciarse enseguida, una vez ha disminuido el edema y los posibles hematomas que hayan podido aparecer. El rostro se muestra más “vivo”, perdiendo así el aspecto de cansado, más joven y más dulce, contribuyendo, de esta manera, a la feminización de las facciones.